El número de declaraciones a favor de la Iglesia Católica vuelve a aumentar en 2009
En este ejercicio ha habido 237.143 declaraciones más que el año pasado,
lo que supone un aumento de 712.000 en dos años
Madrid, 17 de febrero de 2010
En la última declaración de la Renta, de 2009, correspondiente al
IRPF de 2008, el número de declaraciones con asignación a favor de la
Iglesia Católica se ha incrementado en 237.143. El número total de
declaraciones a favor de la Iglesia se ha elevado a más de 7 millones,
exactamente a 7.195.155. En el ejercicio anterior el número de
declaraciones a favor de la Iglesia había sido de 6.958.012. En tan
sólo dos años, se ha producido un aumento de 711.975. Si tenemos en
cuenta que un buen número de declaraciones son conjuntas, podemos
estimar que en la pasada primavera 9 millones de contribuyentes
asignaron a favor de la Iglesia Católica.
Este
año, la recaudación asciende a 252.682.547 euros, lo que significa un
incremento de más de 11 millones de euros (11.355.225) con respecto al
ejercicio anterior. Actualmente, la proporción de las declaraciones a
favor de la Iglesia Católica es del 34,31 %.
Elementos para la interpretación
Para
una correcta interpretación del significado de estos datos es necesario
recordar que el incremento del coeficiente al 0,7% fue acompañado de la
eliminación de la exención del IVA, desde el 1º de enero de 2007, lo
que significaba hasta esa fecha para las instituciones de la Iglesia
un ahorro aproximado de 30 millones de euros, cifra que ahora debe ser
compensada. Por otro lado, hay que valorar también el hecho de que, con
el nuevo sistema, el Estado no garantiza ya ningún mínimo para el
sostenimiento básico de la Iglesia. Ha dejado de existir el llamado
“complemento presupuestario”, de modo que la Iglesia sólo recibe lo que
resulta de la asignación voluntaria de los contribuyentes.
Valoración de los datos
La
Conferencia Episcopal Española (CEE) considera que, al igual que
sucedió el año pasado, los resultados de este ejercicio, permitirán
mantener el sostenimiento de las actividades básicas de la Iglesia en
niveles de eficiencia y austeridad semejantes a los que han venido
siendo habituales hasta ahora.
En el nuevo
sistema es y seguirá siendo fundamental la decisión personal de los
contribuyentes de marcar la casilla correspondiente en su declaración
de la renta. Pueden hacerlo o bien sólo para la Iglesia Católica o bien
conjuntamente para la Iglesia Católica y para los llamados “otros fines
sociales”.
La Conferencia Episcopal agradece a
todos el gesto de asignar, especialmente a quienes lo han hecho por
primera vez o han vuelto a hacerlo a favor de la Iglesia Católica, y
recuerda que las otras formas de colaboración al sostenimiento de la
Iglesia, como son las colectas, las suscripciones, etc., continuarán
siendo absolutamente indispensables.
Los
resultados de las campañas de comunicación que se han venido realizando
en los últimos años han sido esperanzadores. La Conferencia Episcopal
tiene la intención de seguir trabajando en esta línea para informar
acerca de la labor de la Iglesia y animar a que sigan siendo cada vez
más quienes marquen la X en su Declaración a favor de la Iglesia.
Marcar la casilla no cuesta nada y, sin embargo, rinde mucho.
La
labor religiosa y espiritual de la Iglesia, ya de por sí de gran
significado social, lleva además consigo otras funciones sociales. La
enseñanza; la atención multiforme a los niños, los ancianos, los
discapacitados; la acogida de los inmigrantes; el socorro personal e
inmediato a quienes la crisis económica ha puesto en dificultades; los
misioneros en los lugares más pobres de la tierra: todo ello surge de
las vidas entregadas y de la generosidad suscitada en quienes han
encontrado su esperanza en la misión de la Iglesia. Con poco dinero, la
Iglesia sigue haciendo mucho por tantos que todavía necesitan tanto.
|